octubre 25, 2019 Erick Jordali Cuellar Contreras

Diseñador Industrial en nuestro contexto.

Diseñador industrial
en nuestro contexto.

Por: Erick Jordali Cuellar Contreras

En México ha habido diseño industrial desde antes de saber que existía el diseño industrial, sin embargo los diseñadores industriales mexicanos son una especie que hoy en día sigue buscando su verdadera razón de ser.

Arte; el cáncer de los diseñadores industriales en México.
(Cáncer: Tejido anormal cuyo crecimiento excede del de los tejidos normales y no está coordinado con éstos, y que persiste del mismo modo excesivo aún después de finalizar el estímulo que le dio origen.
Para fines explicativos entendamos el arte como ese tejido anormal.)

Para entender el papel que un diseñador industrial debe llevar a cabo en su entorno hay que
analizarlo desde el principio, desde antes de convertirse en diseñador industrial, es decir,
desde su formación académica profesional.

En muchas ocasiones las escuelas y los planes de estudios de diseño industrial (D.I.) en
nuestro país no conducen adecuadamente la formación de un elemento clave en el desarrollo
del país como lo es el quehacer del diseñador industrial, por su parte los docentes cometen el
mismo error al importar conceptos sobre diseño que han surgido en circunstancias diferentes
a las que enfrenta un diseñador industrial en otra parte del mundo.

Esto nos lleva entonces a un estudiante confundido, que basará su desarrollo y labor como
diseñador industrial en el espejismo de algún día ser ese artista famoso por diseñar piezas de
exhibición para el MoMA o cualquier otra galería de carácter similar.
Un ejemplo de esto, que es bastante común en mi entorno como estudiante, son los
estudiantes que por haber leído “artes” en el nombre de la división de la que forma parte la
carrera, asumen una actitud “artística” que se refleja en valores totalmente subjetivos durante
la gestación de su carrera. En ese caso si el nombre de la división es “Ciencias y Artes para el
Diseño”, ¿También deberíamos creernos científicos? Nos haría menos daño creernos
científicos antes que artistas, pero de igual forma eso estaría terriblemente mal. (Con esto no
quiero decir que ser un artista sea malo, simplemente trato de diferenciar entre una cosa y
otra, quiero suponer que a un verdadero artista tampoco le parecería correcto que su trabajo
fuera confundido con D.I.) Como consecuencia de esto tenemos ahora egresados que siguen
confundidos y se conforman con hacer lo que la sociedad cree que deberían hacer.

Por otro lado, y ya que mencioné a la sociedad, es esta quien tiene también gran influencia
sobre el común malentendido que hay alrededor del D.I. pareciera que la palabra “diseño”
carga ya con una configuración específica de estigmas relacionados con el arte. Como
mencioné al principio, el D.I. existe en nuestro país desde hace mucho tiempo, pero no hay
un conocimiento empírico común de todo lo que hay detrás, la mayoría de la gente no sabe
quién lo hace, cómo lo hace o para qué lo hace, esto provoca que otros profesionistas tomen
el lugar del diseñador industrial en la mente tanto de los consumidores del D.I. como en los
productores del mismo, y cabe mencionar que hay una gran diferencia entre lo que puede y
lo que debe hacer un diseñador industrial, esto obliga a los diseñadores industriales a
buscarse un espacio forzado en el mundo laboral.

Para solucionar estos problemas habría que generar un gremio que entienda por completo el
valor objetivo de la profesión, que reestructuren todo el concepto de D.I. en México y darle el
verdadero significado que tiene la carrera en la sociedad, conscientes de que el éxito del buen
hacer de la carrera se traduciría en un valor agregado para la industria, lo cual pondría al D.I.
en el lugar correspondiente. Dicho en otras palabras parte del rol que el diseñador industrial
debería tener en nuestro país debería ser el actuar como una especie de embajador del DI en
la sociedad.

El rol del diseñador industrial tambien deberia traer consigo responsabilidades para con la
sociedad, pues las consecuencias de sus acciones son grandes también. Me refiero a una
especie de “juramento hipocrático” que lo comprometa en su labor para siempre funcionar
como una herramienta de progreso nacional, dentro y fuera de los límites geográficos de su
país. Otra de sus responsabilidades recae en el constante cambio que existe en la naturaleza
del diseño y su globalización ya que con la innovación tecnológica que tenemos a la fecha no
podemos abordar este tema sin involucrar el hecho de que la carretera de la información
digital representa una ventana que expande nuestro panorama a una escala mundial, y deberá
entender que hoy en día no se puede diseñar como se diseñaba hace 10 años, y en 5 años la
manera en la que se diseña hoy no servirá de mucho para los nuevos diseñadores, por ello es
su responsabilidad mantenerse siempre actualizados y al tanto de las innovaciones en la
industria a nivel mundial.

De esta forma el quehacer del D.I. en México siempre estaría correctamente adecuado para
funcionar en cualquier contexto, a partir de un constante análisis crítico sobre su entorno que
enfoque conocimientos y habilidades en diseñar lo correcto. Esa responsabilidad generaría un
compromiso que de ser exitoso traería consigo el tan anhelado reconocimiento de la profesión
en nuestra sociedad y le daría la importancia y el lugar que merece.
Es por lo anterior que un diseñador industrial no debería hacer D.I. para México valiéndose
de teorías y prácticas provenientes de otro contexto sin antes hacerlas pasar por un filtro de
adecuación con base en elementos de su contexto.

Para esto en el caso de México existe una infinidad de datos sobre su población,que aún no ha
sido explotada en su totalidad, un mercado gigantesco que está a la espera de ser atendido,
toda esta información que el diseñador industrial debería estar capacitado para traducir en
herramientas que le ayuden a transformar su profesión en un producto necesario, le harían
convertirse en un profesionista atractivo para la industria.

Por lo tanto el diseñador industrial mexicano tiene muchas cosas teóricas y prácticas que
entender y muchas otras de las cuales desentenderse durante su formación y posterior labor,
ser consciente de que la palabra arte en “Ciencias y Artes para el Diseño” está ahí por que el
fin es el diseño, y no el diseño para el arte, responder a una sociedad completa que lo necesita
y no solo al 10% que cree necesitarlo, asumiendo su antes mencionada responsabilidad como
“embajador” del D.I. en la sociedad transmitiendo un mensaje concreto, útil y práctico del
buen diseño industrial.